¿Qué es el balance de blancos y por qué hay que usarlo?

Uno de las preguntas más habituales que nos hacéis sobre fotografía es ¿Cómo puedo hacer para que mis fotos no queden amarillas? Si buscas la ventana más grande de tu casa, enchufas tres o cuatro lámparas, colocas tu más preciosa creación delante de un fondo neutro y cuando te dispones a disparar la cámara ¡voila! un tono amarillento invade la imagen…¡no te preocupes, tenemos la solución! Sólo tienes que aprender a usar el balance de blancos de tu cámara.

En fotografía el balance de blancos, también llamado equilibrio de color, es un ajuste que consigue una reproducción correcta sin mostrar dominantes de color, que son especialmente notables en los tonos neutros (el blanco y los distintos tonos de gris), con independencia del tipo de luz que ilumina la escena.

En condiciones de luz natural, la energía lumínica está distribuida de forma equilibrada en las tres componentes de color Rojo-Verde-Azul (RGB). Sin embargo, con iluminación artificial una de las componentes de color suele prevalecer sobre las otras. Por ejemplo, en iluminación basada en bombillas incandescentes (tungsteno) el color rojo es predominante.

La mayoría de las cámaras digitales trae incorporado al menos un sistema de balance de blancos automático. Lo que hace este sistema es ajustar la parte más brillante de la escena para que aparezca como color blanco, y la menos brillante como negro.

Algunas cámaras digitales disponen de configuraciones del balance de blancos con valores automáticos que se pueden seleccionar en sus menús. Estas configuraciones de balance de blancos suelen ser las siguientes:

  • Interiores: Se ajusta el balance de blancos asumiendo que se encuentra en un espacio iluminado por luz incandescente (bombillas) o halógena.
  • Soleado: Se ajusta asumiendo que se encuentra en el exterior con un tiempo soleado o nublado de gran luminosidad.
  • Nublado: Se ajusta asumiendo que se encuentra en el exterior en condiciones de sombra o de cielo muy cubierto.
  • Fluorescente: Se ajusta asumiendo que se encuentra en un espacio iluminado por luz fluorescente.

Hay ocasiones en los que estos ajustes automáticos se quedan cortos como es durante el amanecer o el atardecer que modifican la coloración de la luz. En estos casos es muy útil disponer de un modo de ajuste manual del balance de blancos.

El ajuste manual del balance de blancos en las cámaras digitales  es bastante sencillo. Basta con enfocar un objeto de color blanco (un papel, por ejemplo) y pulsar el botón de calibración de blancos. De este modo la ganancia de las tres componentes de color (rojo, verde, azul) se ajustará automáticamente para dar el mismo nivel de señal bajo estas condiciones de iluminación, obteniendo de este modo en nuestra imagen unos colores próximos a los reales de la escena fotografiada.

Prueba y sigue mejorando las fotos de tus productos día a día.

balance de blancos

 

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Creado por Belen Lucas

Escrito por 21.08.2013 a las 18:35.

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